“….He aquí,hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo hallo; córtala; ¿para qué inutiliza la tierra?” v.7

Cierto hombre en una aldea muy remota, alquilo un campo ancho y plano con el deseo de sembrar y cosechar para dedicarse al negocio de la agricultura, la condición de este acuerdo de compra-venta era que la tierra debía ser utilizada en menos de 5 años después de su adquisición, de lo contrario únicamente se le devolvería el 20% de su inversión. Con entusiasmo y decisión el hombre inicio su esfuerzo y trabajo para sacarle provecho a la tierra que había adquirido, sin embargo, al pasar de los años, se dio cuenta que la mayoría de la semilla sembrada no había dado fruto; se venció el plazo y no logró cosechar.

¿SabÌa usted que somos como ·rboles plantados en la tierra?

Las Escrituras mencionan en San Lucas 13:6 tenia un hombre una higuera plantada en su viña, y vino a buscar fruto en ella, y no lo halla, sin embargo el viñador le dijo ¡Señor déjala todavía este año, hasta que yo cave alrededor de ella, y la abone. Y si diere fruto bien; y si no, la cortaras después. Todos nacimos para dar fruto en esta tierra, nacimos con enormes propósitos divinos con el objetivo de dejar huellas importantes en esta vida, de nosotros depender· si queremos que Jesús obre en nuestro ser y haga de nosotros hombres y mujeres transformados por Dios para buenas obras. No dejes que el plazo se venza en tu vida.

Jose A. Ochoa, Honduras

Siembra a tiempo para tener una cosecha a tiempo.